Para casi todo valen canicas de vidrio de dieciséis milímetros, que es la medida estándar. Abajo están agrupadas por para qué las quieres, y más abajo, los criterios por si prefieres decidir tú.
Qué mirar antes de comprar
Si prefieres decidir por tu cuenta, esto es todo lo que hay que mirar. Son cuatro cosas y ninguna tiene misterio.
La medida. Dieciséis milímetros es el estándar y lo que acepta cualquier reglamento, circuito o tablero de damas chinas. Las de veinticinco lucen más pero no valen para competición. Lo desarrollamos en medidas de las canicas.
La cantidad. Cinco por jugador para una partida normal. Cien para una tarde con varios grupos y margen de reposición. Si vais a jugar apostando, cuenta con perder unas cuantas: en eso consiste el juego.
El material. Vidrio para todo. Las de acero pesan mucho más, rompen las de cristal y están prohibidas en competición, donde el reglamento exige material no metálico.
El acabado. Para jugar da igual y manda el precio. Para decorar, las transparentes de color son las que mejor funcionan a contraluz.
Cómo elegimos lo que recomendamos
De cada producto contamos solo lo que dice su propia ficha, que comprobamos una a una. No damos precios, porque cambian cada día y cualquier cifra que pusiéramos aquí estaría desactualizada mañana.
La parte de opinión es nuestra y se nota que lo es: cuando decimos para quién encaja un producto, eso es criterio editorial, no un dato del fabricante. Y los enlaces son de afiliado, lo cual está indicado junto a cada uno.
Antes de comprar, decide para qué
Si todavía no lo tienes claro, empieza por los juegos y sus reglas: saber a qué vais a jugar decide cuántas canicas necesitáis y de qué tamaño. Y si lo que tienes es una canica vieja en un cajón y quieres saber qué es antes de comprar más, prueba el identificador.